Confirman que restos oseos son de Camilo Torres

Un detalle fundamental en esta investigación fue el análisis de un mechón de pelo de la madre de Torres, recuperado en Cuba, que permitió identificar previamente una sotana entregada por el presidente Gustavo Petro en 2022.

25 de febrero del 2026

El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses ha puesto fin a décadas de incertidumbre al confirmar, con una certeza científica abrumadora, que los restos óseos analizados corresponden plenamente al sacerdote y exguerrillero del ELN, Camilo Torres Restrepo. El director de la entidad, Ariel Emilio Cortés Martínez, informó que tras un exhaustivo análisis forense, la probabilidad de coincidencia es de 844 millones a uno, lo que elimina cualquier margen de duda razonable sobre la autenticidad del hallazgo.

Este logro es el resultado de un complejo rompecabezas genético que involucró exhumaciones en Bucaramanga, Bogotá e incluso La Habana, Cuba. Los peritos lograron obtener perfiles de ADN de los padres de Torres, Calixto Torres e Isabel Restrepo, así como de su abuela materna, Isabel Gaviria Cobaleda. A pesar del avanzado estado de degradación de algunas muestras, el uso de tecnologías de punta y la colaboración con la Sam Houston State University permitieron superar obstáculos como la presencia de formol en los restos recuperados en el Panteón Militar.

Un detalle fundamental en esta investigación fue el análisis de un mechón de pelo de la madre de Torres, recuperado en Cuba, que permitió identificar previamente una sotana entregada por el presidente Gustavo Petro en 2022. Esta línea de referencia materna fue la pieza clave que, al ser cotejada con una tibia hallada en una bóveda sin marcar en Bucaramanga durante junio de 2024, permitió a los científicos forenses cerrar el caso con una precisión estadística incuestionable.

Finalmente, el director Cortés reconoció que, aunque la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas realizó una entrega previa de los restos basada en indicios antropológicos, los resultados genéticos definitivos son los que hoy otorgan el respaldo científico total. Este proceso no solo representa un hito para la ciencia forense en Colombia, sino que cierra un capítulo histórico de la búsqueda de la verdad en el marco del conflicto armado y la memoria del país.

Entre la Fe y la revolución

Camilo Torres Restrepo representa una de las figuras más polarizantes y emblemáticas de la historia contemporánea de Colombia y América Latina. Nacido en 1929 en el seno de una familia acomodada de Bogotá, su trayectoria vital dio un giro radical al ingresar al seminario, donde su sensibilidad social comenzó a germinar. Tras ordenarse sacerdote y estudiar sociología en la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, Torres regresó al país con una visión académica profunda sobre las desigualdades estructurales, convirtiéndose en cofundador de la primera Facultad de Sociología de la Universidad Nacional de Colombia.

Su pensamiento se cristalizó en la tesis del "Amor Eficaz", una propuesta que sostenía que la caridad cristiana no debía limitarse a la limosna, sino que exigía la transformación de las estructuras políticas para garantizar el bienestar de las mayorías. Para sus seguidores y defensores de la Teología de la Liberación, Torres fue un profeta de la justicia social que intentó unir el cristianismo con el análisis marxista para buscar una solución a la pobreza extrema. Sus críticos, sin embargo, señalan que su radicalización fue un error histórico que legitimó la violencia armada bajo un manto religioso, confundiendo el mensaje espiritual de la Iglesia con la militancia política extrema.

Ante el bloqueo de las vías democráticas y el fracaso de su movimiento civil, el Frente Unido del Pueblo, Torres tomó la decisión que marcaría su destino: unirse al Ejército de Liberación Nacional (ELN) en 1965. Su paso a la clandestinidad y su posterior muerte en su primer combate en Patio Cemento, en 1966, lo transformaron en un mito revolucionario. Mientras que para sectores conservadores y la jerarquía eclesiástica de la época su elección fue vista como una traición a los votos sacerdotales y una entrega a la barbarie, para las juventudes de izquierda de las décadas de los 60 y 70 se convirtió en el "mártir de la unidad popular".

El impacto de su pensamiento en América Latina fue sísmico, sirviendo como catalizador para el surgimiento de movimientos como los Sacerdotes para el Tercer Mundo en Argentina y los Cristianos por el Socialismo en Chile. Su legado sigue siendo objeto de debate: unos ven en él la semilla de una iglesia comprometida con los oprimidos, mientras otros consideran que su "sacrificio" fue la puerta de entrada a una era de conflicto ideológico que desangró a la región. Hoy, la identificación de sus restos cierra un ciclo forense, pero deja abierta la discusión sobre su compleja herencia política y espiritual.